Muchos de los proyectos de viviendas unifamiliares de Mallorca construidos durante los últimos años, estaban compuestos por chalets adosados y pareados, modelos de viviendas que han logrado combinar algunas de las ventajas de vivir en un piso con las de vivir en un chalet. Entre las ventajas más importantes, sin duda podríamos destacar las de índole económica.

Muchos de los proyectos de viviendas unifamiliares de Mallorca, se han realizado en terrenos distantes de los centros urbanos, cuestión esta que, lógicamente, terminó por repercutir favorablemente en el precio final de adosados y pareados. Al realizarse simultáneamente la construcción de varios chalets, también es lógico pensar que las empresas constructoras consiguen reducir los costes de obra y materiales, algo que también repercute en ese precio.

Una vez habitados, los chalets adosados suelen compartir una serie de servicios comunes: piscinas, salones sociales, pistas deportivas, zonas ajardinadas, vigilancia… Servicios, en definitiva, que de tratarse de un chalet individual, su coste probablemente sería inviable para una única familia.

Pro no son solamente económicas las ventajas que proporciona un chalet adosado. Destacan sobre todo la mejora en la calidad de vida, en las condiciones medioambientales, en la reducción de los niveles de contaminación atmosférica, sonora o lumínica, y sobre todo, en la paz y la tranquilidad que proporciona el entorno.

Sí, vivir en un adosado combina la mayor parte de las ventajas de la independencia de un chalet aislado con los servicios que puede proporcionar un piso en un bloque de viviendas. Y si además ese proyecto ha nacido en el despacho de arquitectura y urbanismo de María Ballester Gornals, puedes tener la certeza de que las calidades de la construcción son inmejorables.